Hace varias semanas visité por enésima vez una finca ecológica en el Valle de San Lorenzo, en Arona, un auténtico vergel en un área con infinidad de fincas abandonadas y de suelos agotados por actividades agrícolas intensivas pasadas. Hace unos siete años que la visité por primera vez y los cambios en cada metro cuadrado de los 250.000 con los que cuenta la finca son impresionantes. La citada finca consiguió hace unos años certificado del Consejo Regulador de Agricultura Ecológica (CRAE). Naranjas, plátanos, limones y un largo etcétera de productos de altísima calidad son el resultado del saber hacer y de la ilusión de un equipo de personas, pero en especial de José Manuel Costa, encargado de la finca y director de zonas verdes de esa empresa, y por supuesto, de su propietario, Emilio Penas.
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