Es fácil dar unas sencillas gracias cuando alguien te aporta algo positivo o cuando simplemente nacen de un sentido común por ser éticamente correcto. El de hoy no es un caso tan sencillo. Verán, les cuento.
Mis agradecimientos como profesor de Restauración ya los he dado en persona más de una vez, por eso creo necesario hacerlo por escrito a través de este foro en el que colaboro puntualmente como docente en hostelería sobre un centro que puede aportar más de lo que nunca podría haber imaginado.
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